BALNEARIO » Historia

Los orígenes del Balneario de Nuestra Señora de los Ángeles, también conocido como ”Burga o Balneario do Tremo”,  se remontan probablemente  a la época de ocupación romana, ya que por estas tierras pasaba la “via cessum”, sin embargo, la primera vez que aparecen citas históricas sobre este lugar datan de 1813, fecha en la que la Jurisdicción de “ A Mahía” solicitó la concesión de una feria a celebrar en el lugar de “ O Tremo, y entre otras alegaciones favorables estaba la del abastecimientos de productos agropecuarios a los visitantes del BALNEARIO, recogiéndose literalmente: ”Cuio beneficio  igualmente se sigue a las muchas personal qe. De diferentes partes de Rno. Concurren en los cuatro meses de Verano a los baños y aguas minerales que hai en dha parroquia de Ángeles para surtirse de lo que necesitan." (AHUS.Concello de Santiago, Ferias y Mercados, antecedentes varios 1812/1897).

En el Boletín Oficial del Estado número 148 de 25 de Mayo de 1845, en  una disposición del Ministerio de la Gobernación, referida a BAÑOS Y AGUAS MINERO-MEDICINALES, establece la clasificación de BALNEARIOS por especialidades, incluyendo el de Nuestra Señora de los Ángeles,  dentro del grupo de APARATO DIGESTIVO, NUTRICION Y PIEL.

En el año 1853 se publica  TRATADO COMPLETO DE LAS FUENTES MINERALES DE ESPAÑA, de D. Pedro Mª RUBIO, en el que aparece mencionado este manantial

En su ambicioso y exhaustivo tratado HIDROLOGIA MEDICA DE GALICIA, del insigne médico  D. Nicolás TABOADA LEAL,  publicado en el año 1877, describe con detalle  las propiedades físicas, químicas y medicinales  de las mencionadas aguas.

El Estatuto sobre Explotación de Manantiales de Aguas Minero-Medicinales, de 26 de Abril de 1.928.  recoge  en sus anexos la existencia de nuestro Balneario, a  cuyas aguas ya se le reconoce  en esa fecha la consideración de Aguas Minero-Medicinales de Utilidad Pública.
 
Se sabe que fue un lugar muy concurrido hasta la Guerra Civil, fecha en la que sufrió un fuerte declive, dejando  de funcionar oficialmente en el año 1967. sin embargo hay constancia de que  los vecinos de la zona, y otras personas que habían recibido tratamientos en el balneario,  siguieron  abasteciéndose de las aguas de este manantial, al que acudían con botellas y otros recipientes.